En Japón, el período comprendido entre principios y mediados de septiembre se conoce como Hakuro, una de las 24 divisiones estacionales, y marca la época en que la kabocha (calabaza japonesa) es especialmente deliciosa. En esta ocasión, presentamos la kabocha no dangojiru, un plato local de la prefectura de Fukuoka elaborado con kabocha.
La zona de Mikekado en la ciudad de Buzen, ubicada al noreste de Fukuoka, es conocida por producir Mikekado kabocha, una gran calabaza japonesa que puede pesar casi 4 kilogramos. En esta región, el kabocha no dangojiru se prepara desde hace mucho tiempo con esta especialidad local. El kabocha es rico en betacaroteno, que ayuda a fortalecer el sistema inmunitario, y vitamina E, beneficiosa para aliviar la sensibilidad al frío, lo que lo convierte en un ingrediente ideal para esta temporada de transición.
Localmente, se cuecen a fuego lento pequeños trozos de kabocha y setas shiitake en un caldo de niboshi (sardinas secas), y se desmenuzan albóndigas de harina de trigo y se añaden a la sopa. El suave dulzor y la textura espesa de la kabocha crean un sabor reconfortante que se disfruta mucho en casa y en los almuerzos escolares.